BLUE COLORED SEQUENCE se configura como un paisaje sonoro-corpo-visual que articula un diálogo entre el músico Pablo Esbert y Manuel Rodríguez.
La pieza despliega un lenguaje no verbal que opera como dispositivo de desestabilización de las jerarquías sensoriales que organizan la percepción. En lugar de reafirmar un orden preestablecido, propone un desplazamiento sostenido de los marcos de referencia, orientado a desactivar patrones aprendidos y parámetros asumidos a priori.
En este campo relacional, las categorías perceptivas se tornan inestables y permeables: el cuerpo puede devenir sonido, el sonido modular el color, el color insinuar una dimensión audible y lo sonoro adquirir espesor corpóreo. Lejos de una mera superposición de lenguajes, la obra ensaya un sistema de correspondencias dinámicas donde cada elemento afecta y reconfigura al otro.
El resultado es una experiencia sinestésica en constante mutación, en la que la percepción deja de operar como un sistema jerárquico para devenir un proceso expandido, abierto y contingente.
Directed and performered by: Manuel Rodríguez and Pablo Esbert
Live sound: Pablo Esbert Lilienfeld
Support: Graner centre de creació, ICUB Institut de Cultura de Barcelona and MACBA Museum.
Premiered on May 2016 at MACBA Museum.
[ENG]
BLUE COLORED SEQUENCE unfolds as a sound–corpo–visual landscape, articulating a dialogue between the musician Pablo Esbert and Manuel Rodríguez.
The work develops a non-verbal language that operates as a device for destabilizing the sensory hierarchies through which perception is conventionally organized. Rather than reinforcing a fixed order, it proposes a sustained displacement of perceptual frameworks, aiming to unlearn ingrained patterns and a priori parameters.
Within this relational field, perceptual categories become fluid and permeable: the body may become sound, sound may modulate color, color may suggest an audible dimension, and the sonic may acquire corporeal density. Far from a simple layering of media, the piece constructs a system of dynamic correspondences in which each element continuously affects and reconfigures the others.
The result is a synesthetic experience in constant transformation, where perception ceases to function as a hierarchical system and instead emerges as an expanded, open, and contingent process.